¿Qué le digo al sacerdote? (rito de la confesión)
El penitente comienza diciendo, por ejemplo: "Ave María Purísima", y se santigua. "Sin pecado concebida", responde el confesor.
El sacerdote dice:
El Señor esté en tu corazón para que te puedas arrepentir y confesar humildemente tus pecados.
El sacerdote o el penitente puede leer o decir de memoria algunas palabras de la Sagrada Escritura sobre la misericordia de Dios y el arrepentimiento, p. ej.:
Señor, Tú lo sabes todo; Tú sabes que te amo (Jn 21, 17)
El penitente se acusa de sus pecados. El sacerdote le da los consejos oportunos y le impone la penitencia. El sacerdote invita al penitente a manifestar la contrición. El penitente puede decir, p. ej.:
Jesús, Hijo de Dios, apiádate de mí, que soy un pecador.
O también puede usar otro acto de contrición como este:
Señor mío Jesucristo. Yo me arrepiento de todos los pecados que he cometido hasta hoy, y me pesa de todo corazónporque con ellos ofendí a un Dios tan bueno. Propongo firmemente no volver a pecar y confío en que por tu infinita misericordia, me has de conceder el perdón de mis culpas y me has de llevar a la vida eterna. Amén.
O este:
Dios mío, me arrepiento de todo corazón de todos mis pecados y los aborrezco, porque al pecar, no solo merezco las penas que causan, sino que principalmente te ofendo a ti, sumo Bien y digno de amor por encima de todas las cosas. Por eso propongo firmemente, con ayuda de tu gracia, no pecar más en adelante y huir de toda ocasión de pecado. Amén.
El sacerdote da la absolución:
Dios, Padre misericordioso, que reconcilió consigo al mundo por la muerte y la resurrección de su Hijo y derramó el Espíritu Santo para la remisión de los pecados, te conceda, por el ministerio de la Iglesia, el perdón y la paz. Y YO TE ABSUELVO DE TUS PECADOS EN EL NOMBRE DEL PADRE, Y DEL HIJO, + Y DEL ESPÍRITU SANTO.
Amen
El sacerdote prosigue:
La Pasión de nuestro Señor Jesucristo, la intercesión de la Bienaventurada Virgen María y de todos los Santos, el bien que hagas y el mal que puedas sufrir, te sirvan como remedio de tus pecados, aumento de gracia y premio de vida eterna. Vete en paz.
Amen